El 9 de noviembre lancé una pregunta de dónde estaban las fuentes en la hoja de estilos o en la plantilla, sí como de qué manera podía poner fuentes griegas y cirílicas.
Un espeso silencio, similar a la capa de invisibilidad de Harry Potter (Ricardito el Alfarero, en román paladino), ha caído sobre mi pregunta.
Y ahora, os pediría, por favor que me contestéis con algo así:
A. Ya nos hemos hartado de tanta pregunta tonta, porque la respuesta es obvia para alguien menos ignorante que tú.
B. Nos has cogido en fuera de juego, porque tampoco lo sabemos.
C. ¿Para qué demonios quieres fuentes cirílicas o griegas? Escribe en cristiano.
(Táchese lo que no proceda)
Un espeso silencio, similar a la capa de invisibilidad de Harry Potter (Ricardito el Alfarero, en román paladino), ha caído sobre mi pregunta.
Y ahora, os pediría, por favor que me contestéis con algo así:
A. Ya nos hemos hartado de tanta pregunta tonta, porque la respuesta es obvia para alguien menos ignorante que tú.
B. Nos has cogido en fuera de juego, porque tampoco lo sabemos.
C. ¿Para qué demonios quieres fuentes cirílicas o griegas? Escribe en cristiano.
(Táchese lo que no proceda)